martes, 24 de agosto de 2010

nuevamente, insurrecta!


Creo que este tema lo he tocado en alguna ocasión anterior, tengo un problema profundo con las religiones, tengo problemas con el concepto y la imagen de Dios que han tratado de imponernos a lo largo de los siglos, y hoy caigo inevitable y nuevamente en esto. Por alguna razón los desconocidos tienden a preguntarme que religión profeso, o más específicamente si es que creo en Dios (vaya a saber una porque preguntan esas cosas, supongo que lejos de mi entorno eso toma bastante importancia) pero bueno, la cosa es que a pesar de que digo que si creo en Dios, no me cree la gente ni a estas alturas me creo yo. ¿Qué es esto de las religiones? ¿Por que en el 85% de los casos terminan por separar a las personas en vez de unirlas según lo que sus propios libros sagrados profesan? ¿Porqué debe ser un sólo Dios y no muchos? ¿Porqué le importa tanto a todos, acaso no creer en un Dios en especifico te vuelve una persona mala, peligrosa? que se yo, a mi nunca me cayeron ese tipo de clasificaciones... y de una u otra forma agradezco por eso, no me dedico a juzgar a la gente de antemano sólo por sus creencias, no ando por ahí tratando de convencer a todos de que se acerca el fin del mundo y todos moriremos en un terrible apocalipsis, menos ellos claro esta, porque ellos profesan la religión que se las cagara a todas porque es la verdadera. Me paso hace tan sólo unos días atrás, que me tope con una niña, no digamos mujer porque no debe haber tenido más de 16 años, quizá quince, el punto es que se alboroto tanto, se sintió tan en el deber de proclamar que la homosexualidad era lo peor del mundo, que estábamos condenados al infierno y además la junto con la poligamia, que ciertamente no viene al caso. Pero lo que me impacto más fue su forma de abordar el tema, una rabia escondida con compasión, según ella, sólo se limitaba a entregar la palabra de Dios, a nosotros los pecadores, que contrariamente a lo que dicen las escrituras, que todos somos hijos de Dios pues él nos creo, nos dio la vida y algún día nos la quitara, ella proclamaba que sólo ella era hija de Dios, los demás no, pues si no sigues las escrituras bla bla bla, ¿Qué me importa a mi eso? ¿Porqué tengo que guiarme por un libro escrito por hombres, corruptos, asesinos, temerosos de lo que su entendimiento no logra procesar, completa y terriblemente fuera de contexto, fuera de lugar hoy en día? y de pasada me trato de ignorante por decirle unas cuantas verdades que no quiso reconocer pues no salen en el libro, y obviamente no saldrán jamas porque un libro de ese tipo de no se critica a si mismo, no dará paso al error ni a la duda porque simplemente se trata de enseñar una doctrina, bastante contradictoria por decir lo menos, porque dependiendo de lo que leamos nos encontraremos con un Dios increíblemente diferente, en un lado es un Dios castigador, que nos creo para que viviéramos por él, para que le sirviéramos, y por otro, es un Dios de amor, que perdona a sus hijos, y para el mundo cristiano en general este Dios es los dos dependiendo de cuando les conviene, cuando el error es de ellos es un Dios de amor, que ciertamente tampoco profesan, pero cuando el "error" es cometido por otros que no pertenecen a su comunidad entonces es un Dios castigador que nos obligara a convertirnos a él, pues es la única forma de salvación... En fin, yo creo firmemente que independiente de lo que decidamos creer, deben haber cosas más profundas de por medio, no podemos ceñirnos a un libro escrito hace mas de 2000 años como el antiguo testamento, ni en uno del que no se tiene claros orígenes tampoco, no será mejor me pregunto yo, inculcar valores, esos de los que se tiende a carecer hoy en día, inculcar el respeto, la nobleza, la humildad, enseñar a nuestros hijos que lo más importante es el amor y no el dinero, como se nos ha hecho creer en las ultimas décadas, que no importa quien tiene el mejor auto, el mejor televisor con HD, que es mejor tener buenos amigos que los bolsillos llenos de monedas, que es más satisfactorio amar y ser amado porque nace del corazón y no porque se nos obliga a hacerlo, porque de paso no creo en la gente que toma la biblia en alto y predica que Dios es amor y hay que amar al prójimo cuando en ese momento pasa un mendigo, una prostituta, un homosexual, alguien mal vestido y ni siquiera lo miran, no son capaces de mirar a las personas a los ojos más que para cuestionarlos y tratar de convertirlos, por favor, esto de convertir a la gente ha matado a demasiadas personas por cerca de 2000 años, paremos con esto, no somos mejores o peores por predicar una religión u otra, no estamos más cerca de la verdad o de una farsa, no sirve de nada predicar cosas que no somos capaces de poner en practica, ni sirve de nada alardear de que iremos al cielo mientras dejamos morir a alguien a nuestro lado, cuando ni siquiera sentimos compasión, o esta no nos mueve finalmente a realizar un acto noble y sincero. Me niego a creer en un Dios que sugiera eso, me niego a creer en un papa que vive rodeado de lujos mientras muchos mueren de hambre, me niego a creer en esa gente que no hace más que lucrar con la fé de las personas manipularles, ¿ No seria mejor, si queremos un cambio, que comencemos nosotros por cambiar? ¿que si queremos enseñar algo demos nosotros el ejemplo? ¿No será que ya ni siquiera vemos las cosas buenas de la vida porque nos han dicho tantas tonteras que ya no se sabe que creer?, yo prefiero creer en mi, respetar la naturaleza, el lugar donde vivo y al que pertenezco, recorrer el mundo entero sin sentimientos de culpa, sin tildar a la gente de esto ni aquello, no soy quien para juzgar, de hecho ¿porque la gente que profesa religiones juzga tanto? deberían cultivar la humildad y considerar que no son dioses, ni dueños de la verdad, que la verdad la hacemos todos los días, que el amor es más importante, yo creo simplemente que existe algo inexplicable, que nos conduce y nos guía, creo que la fé mueve montañas, o quizás más que moverlas nos da fuerza para rodearlas o subirlas, creo que esa fuerza superior y maravillosa se manifiesta en la naturaleza, en los animales, las plantas, el agua, el aire, la tierra, el fuego y nosotros tendemos a destruir lo verdaderamente sagrado por el dinero, no quiero creer en una religión que me transforme en alguien de ese tipo, creo una vez más en el amor, en la nobleza del espíritu, en la justicia, y creo en mi y en que cada uno aprende a medida que recorre su propio camino. Recorramoslo de la mejor forma posible.

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