
Existe una pregunta que ronda en mi mente desde hace algún tiempo. He escuchado en un par de ocasiones sobre el poder que tiene la mente, y acepto esta idea porque he pasado por diferentes circunstancias que han corroborado esto. Sin duda de esto pueden desprenderse muchas ideas y conclusiones pero hoy me enfoco en tan sólo una, si lo que pensamos de nosotros mismos termina por volverse realidad, podríamos decir entonces que depende de cada uno el si decidimos ser felices o no, podemos transformar nuestras vidas pues está completa y absolutamente en nuestras manos, pero que pasa cuando una persona, consciente de un problema y aún sabiendo que sólo depende de ella arreglarlo decide seguir en él?.
Me lo pregunto porque me ha pasado y veo como le pasa a todo el mundo de tanto en tanto, confucio dijo una vez que si sabes lo que esta mal, y sabes lo que tienes que hacer para solucionarlo y aun así no lo haces, entonces estas peor que antes.
Pienso en el trabajo de los psicólogos, y me pregunto como pueden pretender sanar a otros o ayudar a otros cuando muchas veces no son capaces de aplicar sus conocimientos en ellos mismos, y no me refiero tan sólo a ellos, si no a todos los que (y me incluyo) tratamos de vez en cuando de ayudar a alguien dándole consejos que nosotros mismos no seguimos.
Y es que creo que el hacer un cambio depende única y exclusivamente de cada uno de nosotros.
Creo que existe algo más allá de lo que podemos manejar, que nos despierta y nos impulsa a cambiar, pero no se nos puede imponer, ni sugerir, debe nacer desde nosotros mismos, ¿cuanta gente que sabiendo que tiene un problema se reusa a aceptar ayuda? ¿Porqué? por gusto?, les gustará dar pena? ¿ sentirán quizás que son los únicos?, ¿qué se les mirará raro? que se les apuntara con el dedo? por favor que estupidez más grande! A quien le importa lo que pueda pensar el "resto" a mi me preocupa más la imagen que yo tengo de mi misma que la que tiene el resto de mi, porque tengo que convivir con mis pensamientos día a día y tengo que rendirme cuentas al fin de la jornada, aparte de mi, también es cierto, me importan las personas que amo, y que sé que me aman, porque cualquier cosa que me pase a mi de una u otra forma los afectará también a ellos, pero ¿no deberíamos, si amamos a quienes nos aman y tal vez más importante aun nos amamos a nosotros mismos, querer y luchar por estar bien? ¿Porqué dañarte?, ¿por qué sufrir si puedes ser feliz?.
Sé que puede sonar muy alejado de la realidad lo que estoy diciendo, además de egoísta y desconsiderado pues en realidad cada uno sufre por cosas distintas y yo no conozco los problemas particulares que tienen todos, y también puede parecer que lo tomo a la ligera, pero tengo mis razones para tomarlo de la forma que lo tomo, la experiencia me ha enseñado que tenerse lastima o tenerle lastima a alguien más no sirve absolutamente de nada, si bien es bueno tener consideración con los otros, la lastima no hace más que hacer sentir más desgraciado a quien la recibe, no hace más que ratificar que los problemas que se sufren son gigantes y dignos de echarse a morir, cuando la actitud que deberíamos tomar es justamente la contraria. Y lo digo porque lo he pasado, lo he visto en mi y en otros, todos creemos que nuestros problemas son los peores pero cuando comenzamos a contarlos resulta que todos vivimos algo similar, y tenerse pena, finalmente, no ayuda en nada... es fuerza lo que se necesita, voluntad, apego a la vida y ganas de ser feliz, bravura y garra, estar conscientes de que nadie maneja lo que le sucede, ni lo elige ni lo controla, pero que sí somos libres de elegir como reaccionar ante ello, como tomar el problema, tomar el toro por las astas o dejar que el toro te arrastre por la cancha.
Dejemos las escusas, dejemos el papel de victimas para cuando realmente lo seamos, pero ahora, ahora que somos jóvenes, y tenemos fuerzas para luchar, luchemos, por nosotros mismos, por quienes amamos, por quienes nos aman, luchemos por superar nuestros problemas, por cumplir nuestros sueños, porque nadie nos diga que podemos hacer y que no, por vivir nuestras vidas y ser felices, por amar sin que se nos señale, por decir lo que pensamos sin que nadie nos tape la boca ni nos señale con el dedo, luchemos por una vida sin violencia, por un ambiente sano, luchemos por estar nosotros sanos y no dañarnos tan estúpidamente como lo hacemos muchas veces, seamos más cocientes de nosotros y del resto, que la vida es muy corta como para sufrir siempre y no ver lo lindo que tiene, que necesitamos respetarnos a nosotros mismos y al resto, vivir y dejar vivir, en fin, jamas dejar de luchar, jamas darnos por vencidos, siempre en busca de la felicidad.
*.* qe lindo amiga!
ResponderEliminarcomo siempre nu mas tus escritos
yo hace miles qe no lo hago...
pero volvere n.n
te qero!!!
Yo tambien te quiero mucho amiga
ResponderEliminarun abrazo gigante
besos!