"el genero humano en un mar profundamente curioso, procelosamente hinchado e inquietamente fluido"
San Agustín.
El concepto más arraigado en la sociedad sobre el ser humano es probablemente el que planteo Aristóteles cuando hizo referencia al hombre como un animal racional, esto significa que lo que realmente nos separa del resto de animales es nuestra capacidad de razonar, de distinguir entre lo bueno y lo malo, de utilizar la ética y desarrollar una moral y más importante aun, tener la capacidad de ser consecuente con esta.
Pero lo cierto es que a lo largo de los siglos, incluso desde mucho antes que Aristóteles, los filósofos griegos ya contaban con otras hipótesis al respecto; tenemos por un lado a los que consideraban que el hombre estaba compuesto por dos partes, alma y cuerpo, en donde observamos dos grupos mas, los que pensaban que el alma trasmigraba de un cuerpo a otro una vez llegada la muerte y los que pensaban que una vez muerto el cuerpo, el alma siendo nada mas que un conjunto de átomos, desaparecía junto con el.
Debemos destacar además el pensamiento que tenia platón, quien planteaba que el cuerpo constaba de dos sustancias, el alma (perteneciente al mundo inteligible) y el cuerpo (perteneciente al mundo sensible) el cual hacía de prisión para el alma por lo que esta debía liberarse buscando la purificación.
Con el paso de los siglos estas concepciones del hombre fueron cambiando y evolucionando y es aquí donde encontramos a Nietzsche, quien ve al hombre casi como una victima de su propia fatalidad, nadie es responsable de existir, de estar en donde esta o de las circunstancias en las que se ve envuelto; Nietzsche nos presenta también un prototipo de hombre, el llamado superhombre, quien será, ante todo, un individuo orgulloso de su propia singularidad. Tiene en él mismo su propia realidad, el sentido de su verdad y será él el que imponga una moral nueva. El superhombre tiene en sí mismo la fuente de todo valor y de toda verdad. Posee el sentido de la tierra, ajeno a toda moralidad de esclavos e impone sus propios juicios. Al no poseer una moralidad determinada por los conceptos de bien y mal, se comporta como un ser amoral y tiene, en ese sentido, la inocencia del niño. Se aparta totalmente de la multitud y es capaz de crear su propia moral.
Podemos observar entonces una amplia gama de interpretaciones sobre lo que realmente significa ser humano, evidentemente no pueden estar todas correctas pues muchas de ellas se contradicen entre sí, pero ¿no es acaso así la naturaleza humana?, contradictoria, cambiante, con estados de ánimos algo volubles... por lo menos en lo que a mi concierne, el ser humano es, como dice la frase: un mar profundamente curioso. Somos todos parte de la misma especie, con miles de genes en común, nacemos en igualdad de condiciones, hemos instaurados códigos comunes, sentimos por igual, mas aun así somos todos distintos, tenemos pensamientos distintos, vivencias distintas, somos un mar de contradicciones, tenemos miles de defectos pero tenemos otras mil virtudes más para contrarrestar eso, somos fuertes y frágiles a la vez, morimos y nacemos todos los días de nuestra vida, no estamos ni un segundo quietos, podemos cambiar nuestra vida haciendo uso de nuestra libertad y podemos ser victimas de las circunstancias, nos enorgullecemos y avergonzamos a la vez, somos capaces de amar y odiar, podemos razonar pero aun así algunas veces nos dejamos llevar por las pasiones. Eso es ser humano, ser un mar de contradicciones y aprender a vivir con ello, ser capaces de sobrevivir a nosotros mismos, a nuestros errores, ser capaces de aprender y corregirnos, en fin, ser capaces de evolucionar día a día con el objetivo de ser mejores personas, de ser mejores seres humanos.
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