
Recuerdo hace algunos años, pensaba y me preguntaba mil cosas, recuerdo haberme preguntado de que sirve la vida si no puedes vivirla como tu quieres?, en aquel entonces no comprendia, y aun sigo sin comprender muy bien, porqué la gente olvida lo que es y lo que quiere al momento de crecer?, es acaso un requisito que para ser adulto debas olvidarte de tus sueños y volverte un "comun denominador" pasando a ser uno más de la sociedad?. Hoy creo que no, sin duda he crecido y he logrado responder por lo menos con mediana satisfaccion muchas de las interrogantes que algun dia me plantie. Recuerdo el temor que sentia al pensar en como sería mi vida si me tranformaba en alguien preocupada cien por ciento en el trabajo, en el dinero, y me olvidaba de las cosas importantes, simples y maravillosas de la vida, hoy aprendo a convivir en un balance de las dos cosas. Me adapto al mundo que a pesar de comprender más, justifico menos, y en el camino lucho por conservar mis ideales y sueños. Es cierto, quizas jamas comprendere porque suceden muchas cosas, porque a veces el dinero es tan importante siendo que el sistema economico no parece ser más que algo conceptual y abstracto, por que la gente se divide abanderandose por religiones y partidos politicos en vez de unirse por ellos mismos. Pero he aprendido de mis penas, de mis eternas interrogantes, y a pesar de que no creo en las religiones descubrí que sí creo en un Dios, que es justo y no tiene nada que ver con todas las tonteras de las que hablan los fanaticos religiosos, comprendí que la sociedad nos hace lo que somos e intenta imponernos como debemos ser para encagar en ella, pero aprendí tambien que no necesariamente debo pasar por eso, puedo seguir siendo yo misma con sólo recordar un par de cosas, comprendí que mantener vivos los sueños, alimentarlos, luchar constantemente nutre el alma y le da fuerza al corazón, descubrí que no hay peor lucha que la que no se libra y que el corazón tiene razones que la razon desconoce, que los sentimientos son cabajos salvajes, que no hay mejores locuras que las hechas por amor y que, a fin de cuentas, todo lo que cuenta es ser humilde, fiel a ti mismo, amar, perdonas y atreverse a vivir tu propia leyenda personal, perdamosle el miedo a la felicidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario