
la verdad es que esta semana no sé si he sido yo... creo que no. han sido dos semanas desde el ingreso a la universidad donde no he parado ni un segundo, no tengo tiempo para mi misma, para mi pareja, no tengo tiempo simplemente para pensar en lo que hago y es justamente eso lo que me tiene así. acostumbro a pensar cada segundo como hacer las cosas mejor, sueño despierta con la idea del mundo perfecto, para mi. Y hoy no, hoy pienso en como debería diseñar mejor la concha de almeja en tres dimensiones para que quede perfecta, en los 15 croquis que me quedan por hacer y en las 40 descripciones que ya no hice y que la verdad, no me interesa hacer... he estado inmersa en mi confusión sentimental y ayer después de un accidentado día, descubrí que me he comportado bastante mal con la persona que me ama más en este mundo y quien me ha dado los momentos mas felices que he tenido en la vida entera, sé que la he dejado de lado por cosas que realmente no me importan... por cosas que no valen la pena... y es que no he estado siendo yo... no quiero reproducir la naturaleza en croquis sin sentido, quiero sentirla, vivirla, no quiero comprender los problemas de la física, quiero solucionar los míos, y no me interesan los limites en calculo.
siento en pocas palabras que he estado tratando de encajar en un mundo que nuevamente me asusta, un mundo donde lo importante no importa y lo superficial es mas seguro, donde la gente esta mas preocupada de una imagen que de lo que se esconde atrás de ella, y hasta me he preocupado más por encajar en estas dos semanas de lo que lo he intentado toda la vida. la verdad, no quiero intentarlo, porque soy feliz siendo yo misma, no me importa realmente crear una imagen a mi alrededor que termine por antecederme, ni decir cosas que los demás crean inteligente o acordes a mi edad, yo no soy así, hablo de cosas que muchas veces los demás no piensan o no entienden, hablo del amor, de la tierra, de la naturaleza, de lo tontos que somos por permitirles a los demás que controlen nuestras vidas, que merecen la pena ser vividas como a cada uno le de la gana y le haga feliz, siempre y cuando eso no perjudique a nadie ,claro esta, ni a sí mismo. Será que mis sueños se ven atormentados por la vara y el temor que infunde una vida "normal", lo esperable no es lo que quiero, es justamente la maravilla que se esconde en lo sencillo, en lo cotidiano, lo que le da brillo y sentido a la vida, a mi vida, la sonrisa de la persona a la que amo es más fuerte que cualquier otra cosa, verla feliz puede ser motivo para sentirme orgullosa por sus logros y llegar a llorar por eso, soy extremadamente sensible y me gusta que sea así, porque demuestra que sigo viva y consiente y sobretodo, que no me he vuelto la maquina en la podemos convertirnos todos cuando caemos en la desesperante rutina, cada vez que hacemos las cosas por costumbre y no por amor.
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